miércoles, 8 de agosto de 2012

LA CRISIS V: Más Austeridad = Más Crisis

No Más Desocupación con la Red Laboral Solidaria - RELASOL - R.L.S.



El  PROYECTO NOMADES  consiste en desarrollar la  RED LABORAL SOLIDARIA  a lo largo y lo ancho de la geografía española, posibilitando de este modo reducir las tasas de desocupación a límites aceptables.

El  EQUIPO OPERATIVO  del proyecto está difundiendo en la  ALDEA GLOBAL  este ambicioso e innovador emprendimiento con la  INTIMA CONVICCION QUE MITIGARA EL DESEMPLEO.

Pero en esta situación histórica de la sociedad española se hace  COMPLETAMENTE NECESARIO  el analizar el presente y futuro próximo del territorio donde se desarrollará la  RED LABORAL SOLIDARIA.

Desde que el Sr. presidente de España en su discurso explicativo de los recortes y quitas que su gobierno haría, enunciara con voz de circunstancia que con el panorama que presentaba se  “… tornaba imposible el solo pesar en crear empleo…”  la sociedad española ha sido bombardeada con el latiguillo  “…deben resignarse pues no hay otra salida…”.

Por ello, fundadas opiniones que serán recogidas en este y en los siguientes artículos que publicaremos; no solo indican el  ¿proqué?  de las medidas tomadas y hacia donde nos dirigimos como país ; sino que existen alternativas válidas  para no resignarse.

El Sr.Antoni Soy opina:

La crisis se hace cada vez más importante y más profunda. Tanto en España, como en Europa.

Ante esta situación, los organismos internacionales (con algunos matices), las autoridades europeas, estatales o sub-estatales, así como una gran mayoría de los economistas y los representantes de la ortodoxia económica (el llamado mainstream) aconsejan o imponen más y más políticas de austeridad, para disminuir el déficit y la deuda públicos y, según ellos, poder salir de la crisis.

Sin embargo, más austeridad significa:

ü  más crisis,
ü  más sufrimiento para las personas y para el tejido de pequeñas y medianas empresas,
ü  sin solucionar, ni siquiera entrever la solución de la crisis que vivimos.

Al contrario, cada vez nos encontramos más hundidos en el pozo de la crisis, eso sí:

ü  de una manera lenta, que quizás nos hace sufrir un poco menos intensamente
ü  pero durante mucho más tiempo.

Como ya sabemos todos, la crisis comienza con una burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, a partir de las subprimes, la cual también se produce en otros países y especialmente en Gran Bretaña, Irlanda y España.

El crecimiento artificial de los precios de los inmuebles se ve acompañado por:

ü  un aumento de los precios de los activos financieros (burbuja financiera),
ü  todo ello facilitado por el proceso de liberalización y desregulación del sistema financiero y
ü  por la fuerte bajada de los tipos de interés del dinero.

Detrás de todo este proceso está el gran incremento de la desigualdad en la distribución de la renta en los países desarrollados desde los años 80s del siglo pasado.

Que empobrece y pone en crisis la propia existencia de la clase media y, en especial, su capacidad de generar una demanda de consumo suficiente para las necesidades de la economía.

Las facilidades para el endeudamiento y el apalancamiento de las familias y las Pymes permiten:

ü  la liberalización y desregulación del sistema financiero
ü  los bajos tipos de interés, para mantener artificialmente la demanda de inmuebles y de activos financieros que generan las burbujas.

Hasta que estas explotan.

Cuando este fenómeno se produce empieza también la crisis de las instituciones financieras (bancos y cajas) que:

v  por un lado, como las empresas y las familias se habían ido endeudando más y más --para participar también en las burbujas inmobiliaria y financiera-- especialmente en el mercado interbancario, tanto nacional como internacional, y con un papel importante de los bancos de los países más desarrollados como Alemania o los Estados Unidos.
v  Por otro lado, a partir del comienzo de la crisis, estas instituciones financieras ven como sus activos, especialmente los inmobiliarios y financieros, pierden valor, y sus pasivos (endeudamiento, morosidad) van incrementándose.
v  La confianza de las instituciones financieras entre ellas también entra en crisis y cada vez les es más complicado encontrar financiación en el mercado interbancario.
v  La crisis del sistema bancario se va haciendo más y más profunda.

Obviamente, la crisis inmobiliaria, más la crisis financiera, más la crisis bancaria tienen una repercusión en la economía real:

Ø  disminuye la actividad económica y el PIB
Ø  aumenta el paro.
Ø  La economía entra en una recesión cada vez más profunda.
Ø  El aumento del déficit público y la deuda pública se van haciendo más grandes a medida que se incrementa la recesión.

Si, además, la medicina que se aplica para salir de la crisis son las políticas de austeridad la cosa se agrava. Se entra en un círculo vicioso del que no podemos salir:

Ø  la recesión provoca más déficit y más deuda pública,
Ø  esto más políticas de austeridad
Ø  que dan lugar a más recesión y
Ø  a un nuevo crecimiento del déficit y la deuda pública.

Al mismo tiempo, en el caso de los países de la eurozona, que no tienen moneda soberana propia sino que utilizan el euro, cada vez se hace más difícil financiar el déficit y la deuda pública.

Cada vez cuesta más colocarla en los mercados financieros y los tipos de interés y las primas de riesgo que hay que pagar para conseguir la financiación cada vez son más elevados.

Estos países tienen graves y crecientes problemas de liquidez y de solvencia y en algunos casos llegan a tener un peligro real de quiebra ( default ).

Este no es el caso de los países con moneda propia soberana (USA, UK, Japón, etc.) que no tienen ningún problema para financiar el déficit y la deuda con la emisión de su moneda soberana y, por tanto, en ningún caso tienen el peligro de quebrar.

Como han explicado muy bien Richard C. Koo, tras estudiar la experiencia japonesa reciente, o bien la gente del Levy Institute y de la MMT (Modern Monetary Theory), que la previeron ya hace un cierto tiempo:

“… no estamos ante una crisis cíclica normal sino en una balance sheet recession…”

Esta se produce cuando:

v  explotan las burbujas inmobiliaria y financiera
v  y entonces el sector privado (familias, empresas e instituciones financieras) debe entrar en un proceso de desendeudamiento, desapalancamiento y minimización de su deuda.

El sector privado debe desendeudarse, a pesar de que los tipos de interés son muy bajos, lo que nos lleva a una espiral deflacionista.

En este momento se necesita un estímulo fiscal (déficit) del sector público, para evitar entrar en una recesión cada vez más profunda, que debe durar al menos hasta que el sector privado vuelva a ser capaz de endeudarse y gastar de una forma normal.

El estímulo fiscal es un factor importante que permitió que Japón tuviera una década perdida pero que no entrara en una recesión más profunda o que los Estados Unidos no tengan una recesión tan importante como la de la eurozona.

*Antoni Soy es: profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona y decano de la Facultad de Empresa y Comunicación de la Universidad de Vic. También es miembro del European Forum for Clusters in Emerging Industries (EFCEI).



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